Las huellas del Bektashismo y la cultura de la isla en Molivos
Molivos (Mithymna), en el norte de la isla de Lesbos, no solo es un centro turístico; a lo largo de la historia ha sido una región especial donde diferentes culturas, religiones y formas de vida han coexistido. Durante el período otomano, tanto comunidades musulmanas como cristianas vivieron aquí en paz, y los derviches bektashíes dejaron importantes huellas en la identidad espiritual de la región.
Período otomano y la llegada del Bektashismo
Con la conquista otomana de Lesbos en 1462, Molivos se convirtió en un centro estratégico tanto militar como comercial. El Bektashismo, que era el sostén espiritual del Cuerpo de Nuevos Ejércitos, arraigó naturalmente en esta región.
Con el tiempo, los derviches bektashíes se convirtieron en figuras de respeto entre soldados y la población local griega, siendo conocidos por la gente como “gente de luz” o “padres turcos”.
La isla de la convivencia: Griegos y Bektashíes
A lo largo de los siglos, Molivos ha sido un asentamiento donde vivieron juntos ortodoxos griegos, turcos musulmanes, judíos y diferentes grupos étnicos. El Bektashismo aquí fue no solo una secta, sino también un símbolo de una cultura de tolerancia y compartir.
El pueblo griego veía a los derviches bektashíes como personas en armonía con la naturaleza, tolerantes y generosas; especialmente la viticultura y la cultura de compartir en la mesa se desarrollaban en consonancia con la comprensión bektashí.
La Tekkah Bektashi y las huellas espirituales
Las fuentes históricas indican que, desde finales del siglo XVI, había una zaviye bektashí en Molivos.
Aunque no se conoce la ubicación exacta de la tekkah, se cree que estaba cerca del antiguo barrio turco, al pie del castillo. Este lugar, conocido popularmente como “Colina de la Tekkah” o “Casa del Derviche”, funcionó durante mucho tiempo como un centro espiritual.
Los derviches bektashíes allí realizaban oraciones y brindaban ayuda a la población local. Con el tiempo, la tekkah se convirtió en un lugar de visita para personas de diferentes creencias.
Diversidad religiosa y interacción cultural
Durante el período otomano, en Molivos coexistían una mezquita, una tekkah, un hammam, una iglesia y una sinagoga en la misma zona. Esta estructura multicultural fortaleció el tejido sociocultural de la isla.
La naturaleza armoniosa y tolerante de la enseñanza bektashí se entrelazó con las tradiciones del pueblo griego en diversas ocasiones. Se pueden observar las huellas de esta interacción en prácticas como las oraciones de abundancia antes de la cosecha y rituales realizados junto a fuentes de agua.
Hoy en día, las huellas del Bektashismo en Molivos
Hoy en día, aunque no hay una tekkah bektashí activa, las huellas de este pasado se sienten en las antiguas calles de Molivos.
El antiguo barrio turco alrededor del castillo fue, durante una época, el centro de esta tradición espiritual.
Las ruinas de la antigua mezquita, inscripciones en árabe, trabajos en piedra y lápidas son testigos silenciosos de esta cultura. Algunos ancianos del pueblo griego todavía cuentan: “una vez aquí vivieron derviches que iluminaban”.
La contribución del Bektashismo a la cultura de Molivos
La cultura de Molivos aún lleva las huellas de la filosofía bektashí.
La comprensión de vivir en armonía con la naturaleza, tratar a las personas con amor y respetar diferentes creencias se siente en la vida cotidiana de la isla.
La paz de los olivares, las mesas que se organizan en las casas de viñedos y la tranquilidad del atardecer son un reflejo de la cultura de tolerancia que da forma al alma de esta región.
Conclusión
El Bektashismo ha trascendido a ser una institución histórica en Molivos, convirtiéndose en una filosofía de vida que se ha arraigado en la identidad de la isla.
Hoy, incluso el viento que sopla en estas tierras recuerda: “ama al ser humano, cuida la naturaleza, no separes a nadie”.
Molivos sigue siendo uno de los puentes espirituales del Egeo que transporta el pasado al presente.